Una mujer de 70 años permanece desde hace 12 días junto al cuerpo de su sobrino en el suburbio de Guayaquil. Denuncia que su hermana y otro familiar se llevaron el dinero destinado al sepelio y la dejaron a cargo del féretro, mientras enfrenta dificultades para darle sepultura.
Victoria Naranjo relató que el cuerpo de Carlos Zea fue llevado hasta su vivienda tras su fallecimiento por causas naturales el 24 de julio. Desde entonces, asegura que su hermana no ha regresado para realizar los trámites funerarios.
> «La mamá y mi otro sobrino huyeron con el dinero que ya estaba para sepultar al difunto», afirmó la adulta mayor.
Denuncia presunta extorsión en el cementerio
Naranjo indicó que acudió al cementerio Ángel María Canals para gestionar un espacio de sepultura, pero aseguró que personas ubicadas en los exteriores le exigieron USD 300 para permitir el acceso a una bóveda.
También señaló que solicitó ayuda a la Policía Nacional, pero, según su versión, le informaron que no podían intervenir para retirar el cadáver de la vivienda.
Preocupación por riesgos sanitarios
La permanencia del féretro en la casa ha generado preocupación entre los vecinos de las calles 35 y Callejón Parra, quienes alertan sobre los malos olores y el posible riesgo para la salud de los habitantes del sector.
Los moradores afirman que la mujer permanece sola y realiza labores de limpieza de forma constante para intentar mitigar el hedor, mientras esperan la intervención de las autoridades para dar una solución al caso.
Hasta el cierre del reportaje de Ecuavisa, el Municipio de Guayaquil no había emitido un pronunciamiento sobre la denuncia de presunta extorsión ni sobre la situación del sepelio.