En medio de una jornada marcada por protestas y disturbios en Otavalo, tras el anuncio del incremento en el precio del diésel, el gobernador de Imbabura presentó la noche de este lunes su renuncia al cargo.
El funcionario había sido posesionado el viernes 19 de septiembre de 2025, pero apenas cuatro días después, el lunes 22 de septiembre de 2025, anunció su dimisión a través de un mensaje público en el que priorizó la seguridad de su familia frente a lo que calificó como presiones y maniobras políticas.
En su mensaje a los imbabureños expresó: “Desde niño crecí con la convicción de trabajar por el bien de la comunidad, pues crecí rodeado de mingas, de trabajo, y nada de lo que he llegado a tener ha sido causa de la nada, ha sido el resultado del trabajo honesto y duro”.
También señaló que conocía a las personas que estaban detrás de las presiones que enfrentaba y sostuvo que dejaba todo en manos de Dios. “Hoy recibí un encargo con mucha responsabilidad, pero debo manifestar que muy allá de todo encargo está la seguridad de mi familia”, afirmó.
Sobre los hechos de violencia registrados en la provincia, el ahora exgobernador fue enfático: “Dejo la Gobernación, puesto que no estoy de acuerdo con el vandalismo, la brutalidad y el manejo político de la gente que durante décadas ha vivido de la politiquería”.
Finalmente, agradeció la oportunidad y pidió que prevalezca el diálogo: “Agradezco la oportunidad y auguro que prime la cordura, el diálogo, la sensatez. Mi familia es primero, buenas noches”.