Operativos municipales buscan frenar la fabricación clandestina, y evitar incendios y explosiones como las registradas en años anteriores.
A pocos días de las celebraciones de Fin de Año, las autoridades de control en Quito activaron un operativo interinstitucional para frenar la producción y comercialización ilegal de pirotecnia, una práctica que cada 31 de diciembre pone en riesgo a la ciudadanía.
La Agencia Metropolitana de Control (AMC), el Cuerpo de Bomberos y la Policía Nacional ejecutan intervenciones en sectores donde, en años previos, se detectaron talleres clandestinos y puntos de venta informales. El objetivo es impedir que estas actividades se reactiven y retirar del mercado material explosivo que no cumple con normas de seguridad.
Desde el Cuerpo de Bomberos se advierte que la pirotecnia elaborada sin controles técnicos y vendida de forma clandestina representa un alto riesgo. Esteban Cárdenas, jefe de la institución, señala que su uso indebido puede derivar en incendios, explosiones y lesiones graves, especialmente cuando se manipula material fabricado de manera artesanal. Las cifras respaldan la preocupación de las autoridades. En 2023 se decomisaron más de 123.000 unidades de juegos pirotécnicos. Un año después, tras 67 operativos, la cantidad incautada superó las 132.000 unidades. Entre los artículos decomisados constan bengalas, rosas chinas, metralletas y toreros. Estos artefactos se vendían en espacios públicos, sobre todo junto a los tradicionales monigotes de fin de año.
Las acciones también dejaron locales clausurados por falta de permisos. Además, se impusieron sanciones económicas que superaron los USD 21.000. Las multas se aplicaron en administraciones zonales como Eloy Alfaro, Calderón y Quitumbe.
El Municipio sostiene que la prioridad es reducir emergencias durante las festividades, luego de episodios que marcaron a la ciudad. En agosto de 2023, una explosión vinculada a la manipulación de pirotecnia artesanal en el sector de La Armenia, al suroriente de Quito, dejó dos personas heridas. Una de ellas perdió una extremidad.
Con estos operativos, el objetivo de las autoridades es anticiparse a nuevas tragedias y limitar la circulación de material explosivo en una de las fechas más sensibles del calendario.