Cotopaxi ha sido históricamente una provincia que sostiene con dignidad el legítimo derecho a la resistencia y que ha encabezado con fuerza las jornadas de lucha social; es por ello que como una acción desafiante el Presidente Daniel Noboa Azin ha trasladado temporalmente la sede del gobierno a la ciudad de Latacunga.
El Decreto 126 representa un atentado directo contra el bolsillo de las familias ecuatorianas. Llamamos a los funcionarios del gobierno a mirar más allá de sus cargos y del fanatismo hacia un régimen autoritario, sus puestos son temporales, pero las consecuencias de estas medidas —la pobreza y el encarecimiento de la vida— afectarán también a ustedes y a sus familias con efectos a mediano y largo plazo en la economía de los ecuatorianos y ecuatorianas.
El gobierno nacional, en un acto de provocación hacia el movimiento indígena y el pueblo, ha decidido convocar a sus funcionarios y seguidores a una contramarcha. ¿Acaso para ellos no existe la ley sino solo para perseguir a los indígenas y campesinos? ¿Serán también catalogados como “terroristas” como amenaza Noboa al movimiento indígena? ¿Recibirán condenas de 30 años de prisión o represión violenta por salir a las calles?. Mientras Noboa convoca a contramarchas y reprime al pueblo movilizado, la crisis carcelaria continúa sin control alguno ya que la fuerza pública ha sido destinada a perseguir al pueblo más no a combatir a la delincuencia.
Instamos a organismos como la CIDH y la ONU a mantenerse vigilantes, porque mientras al pueblo se lo reprime, persigue y criminaliza, a los funcionarios del gobierno se les asegura transporte, alimentación y sueldos para mostrar una fachada de supuesto apoyo a un régimen autoritario que ha recorrido al show y al marketing político como estrategia de supervivencia frente a la calamidad en la que mantiene al país.
Llamamos a todos los sectores sociales a mantenernos firmes, unidos y con dignidad en esta movilización contra el paquetazo del gobierno.
¡Que viva la resistencia!