Una adulta mayor los dejó en un parque de San Bartolo porque ya no podía mantenerlos.
Sobre ella podría recaer una multa equivalente a 10 salarios básicos unificados (USD 4 820).
Momento en el que intervinieron los técnicos de la UBA.
En las redes sociales se viralizaron videos en los que se observa a una adulta mayor trasladar a los dos canes, similares a la raza husky, dentro de un costal y dejarlos abandonados en un parque. La Unidad de Bienestar Animal (UBA) del Municipio recopiló información y coordinó un operativo interinstitucional para intervenir en la vivienda donde vivían los cachorros.
Dos inspectores de la UBA acudieron a la vivienda, en San Bartolo, al sur de la ciudad, a pocos metros del parque. La intervención contó con el acompañamiento de funcionarios de la Agencia Metropolitana de Control (AMC), del Cuerpo de Agentes Metropolitanos y de la Policía Nacional.
Los técnicos de esas entidades constataron la presencia de dos perros adultos, también similares a Husky, progenitores de los cachorros, identificados como Toby y Gorda. Según la UBA, esos animales no estaban esterilizados ni contaban con su carnet de vacunación al día.
Además, se evidenciaron condiciones inadecuadas de higiene, así como un comportamiento poco sociable, lo que evidenciaba escasa interacción y paseos limitados.
El tutor manifestó que se encontraba fuera de la ciudad por motivos laborales cuando un familiar se llevó a los cachorros. La mujer admitió haberlos trasladado hasta el parque y abandonarlos porque ya no podía mantenerlos.
Se levantó un informe de flagrancia contra el tutor de Toby y Gorda por tres infracciones a la normativa vigente, entre ellas no esterilizar a sus animales de compañía y mantenerlos en condiciones inadecuadas.
“En cuanto al abandono, la infracción recae sobre la adulta mayor que reconoció los hechos”, informó el Municipio de Quito. El abandono de animales de compañía constituye una infracción muy grave, sancionada con una multa equivalente a 10 salarios básicos unificados (USD 4 820), conforme a lo establecido en la Ordenanza Municipal.
Los dos cachorros fueron rescatados y se encuentran en buen estado de salud. Fueron adoptados por la familia que los auxilió y, durante la visita de seguimiento, los inspectores de la UBA constataron que recibieron atención veterinaria y sus primeras vacunas. Monchis y Kira ahora crecen en un hogar responsable.
Como parte del acompañamiento institucional, se acordó que, al cumplir cuatro meses de edad, serán esterilizados mediante el servicio gratuito que ofrece la UBA en cualquiera de sus tres centros.