Un bar clandestino que funcionaba de manera camuflada en el sector de la Universidad Central del Ecuador (UCE), en el norte de Quito, fue clausurado durante un operativo realizado por la Agencia Metropolitana de Control (AMC), con apoyo del Cuerpo de Agentes de Control Metropolitano y la Policía Nacional.
El establecimiento funcionaba en el piso superior de un local de comida rápida. Para ingresar, los clientes atravesaban un pasaje oculto detrás de una estructura que simulaba ser parte del cielo raso y que conducía hacia unas gradas estrechas.
Durante la intervención, las autoridades encontraron a cerca de 100 personas, en su mayoría estudiantes universitarios, consumiendo bebidas alcohólicas. El sitio contaba con equipos de sonido, iluminación y mobiliario para atender a decenas de clientes.
La Policía Nacional realizó controles de antecedentes entre los asistentes e identificó a cuatro personas que tenían boletas judiciales de requerimiento.
Según la AMC, el propietario del inmueble sería el mismo dueño de un restaurante y de otro bar clandestino que fue clausurado en abril de este año en el mismo sector. En aquella intervención se encontraron alrededor de 200 personas consumiendo alcohol.
Las autoridades señalaron que, pese a las clausuras anteriores, se habría habilitado un espacio contiguo utilizando nuevamente una fachada destinada a la venta de alimentos para ocultar la actividad.
De acuerdo con el Código Municipal de Quito, operar un establecimiento tipo bar sin los permisos administrativos correspondientes puede generar una multa de entre nueve y 15 salarios básicos unificados, que podría alcanzar los USD 7.230.
La AMC indicó que continuará con los controles a establecimientos que incumplan la normativa o funcionen sin los permisos correspondientes.
