El país registra un aumento del 55,6% de casos de tuberculosis entre 2024 y 2025, con un fuerte impacto en Guayas, El Oro, Los Ríos y Pichincha.
¿La tuberculosis volvió a instalarse como una de las principales amenazas respiratorias del país en 2025?.
Los informes oficiales del Ministerio de Salud Pública (MSP) muestran que la enfermedad repuntó de forma significativa, dejando ver un retroceso alarmante en el control epidemiológico.
Los datos indican que Ecuador pasó de 5.324 casos reportados en 2024 a 8.281 casos entre las semanas epidemiológicas 01 a 49 de 2025. Registrando un aumento del 55,6%. Según las fichas epidemiológicas, en 2024 el país registró 5.324 nuevos diagnósticos, mientras que en 2025 la cifra ascendió a 8.281. Esto representa un aumento del 55,5%, impulsado principalmente por provincias costeras.
Guayas volvió a encabezar la lista, pasando de 2.862 casos (2024) a 4.742 en 2025. Le siguen El Oro, Los Ríos, Pichincha y Manabí, todas con incrementos notorios.
En provincias amazónicas también se observa un repunte, aunque menos marcado. En cambio, la Sierra mantiene cifras más bajas, pero con alzas sostenidas, especialmente en Cotopaxi, Chimborazo y Azuay. La distribución por edad evidencia otro factor crítico: el grupo de 20 a 49 años concentra la mayor cantidad de casos, seguido por adultos mayores.
Esta tendencia se repite en ambos años, mostrando cómo la enfermedad afecta a la población en edad económicamente activa. Los signos más comunes incluyen:
Tos persistente por más de dos semanas
Fiebre prolongada
Sudoración nocturna
Pérdida de peso
Fatiga constante
En casos avanzados, presencia de sangre en el esputo
Estos síntomas suelen confundirse con los de otras infecciones respiratorias, lo que retrasa la atención. Las autoridades sanitarias recomiendan:
Vacunación con BCG en recién nacidos
Ventilación adecuada en hogares, aulas y lugares de trabajo
Uso de mascarilla para personas con sospecha o diagnóstico de TB
Acceso temprano a pruebas diagnósticas
Cumplimiento completo del tratamiento, que dura entre 6 y 9 meses
Programas focalizados en poblaciones vulnerables, como personas privadas de libertad, personas viviendo con VIH y comunidades con hacinamiento
De hecho, el informe del MSP muestra que 1.131 personas privadas de libertad estaban en tratamiento en 2025, un indicio de los riesgos de transmisión en espacios cerrados.