Una matriz de 100 puntos define qué medios son “aptos” o “no aptos” para cubrir actividades institucionales, según documentos expuestos.
Desde el pasado 28 de enero, el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas ha implementado una disposición que busca censurar a medios de comunicación y periodistas que, a su criterio, afecten la imagen pública y la confianza ciudadana en la institución.
Mediante el oficio, se ordenó a los comandantes del Ejército, Marina y Aviación condicionar las coberturas periodísticas basándose en una evaluación de la línea editorial y la conducta profesional de los comunicadores, según documentos que expuso Ecuavisa.
Para ejecutar esta medida, la Dirección de Comunicación estableció una matriz de evaluación calificada sobre 100 puntos, donde aquellos medios que obtengan una puntuación menor a 60 serán declarados “no aptos” para recibir acreditaciones.
Entre los criterios para negar el acceso a la información oficial se encuentra el “tratamiento informativo histórico” que los medios hayan dado a las Fuerzas Armadas.
Detalles
Esta nueva política de restricción se dio a conocer tras la difusión de reportajes sobre irregularidades en un millonario contrato de un nuevo radar para Montecristi (Manabí), destinado a la lucha contra el narcotráfico. Este equipo lleva seis meses embodegado en España.
El informe oficial justifica estas limitaciones como una “estrategia inteligente y selectiva” para excluir a medios considerados perjudiciales para la imagen institucional.
Pese a esta restricción, este lunes 9 de febrero de 2026, se llevó a cabo una rueda de prensa en la Comandancia General del Ejército, ubicada en La Recoleta, en el centro de Quito. Todos los medios de comunicación que asistieron al evento, incluido Ecuavisa, pudieron hacer su cobertura.