18 reos de la Penitenciaría del Litoral fallecieron por tuberculosis y desnutrición en 48 horas

Algunos familiares de los reos denuncian la espera de hasta nueve días para la entrega de los restos que, en este caso, son envueltos en plástico por el grado de putrefacción.

Familiares de personas privadas de libertad en la Penitenciaría del Litoral acudieron este jueves a la morgue de la Policía Judicial en Guayaquil.

El motivo fue confirmar la identidad de sus allegados tras conocerse que, en las últimas 48 horas, 18 reclusos han fallecido con signos de tuberculosis, desnutrición crónica y otras patologías, según informaron fuentes policiales.

Una de las afectadas es la madre de un joven recluido en el pabellón 5. Ella afirma que solicitó información en múltiples ocasiones al Servicio de Atención a Personas Privadas de la Libertad (SNAI) sobre el estado de salud de su hijo, pero nunca obtuvo respuesta de las autoridades.

“El día jueves 29, un señor que salió libre me dice que mi hijo estaba fallecido. Hasta hoy día martes que me vienen a decir que sí, mi hijo está en la lista, que sí está fallecido”, contó.

La tuberculosis causó muertes incluso entre internos con un período de reclusión corto en el penal. La mujer dijo que su hijo solo estuvo seis meses en el reclusorio. “imagínese cómo se le comió rapidito esa enfermedad. Lo trajeron ayer, pero él ha fallecido el domingo”, relató.

Los familiares también denunciaron la demora en la entrega de los cadáveres, la cual podría deberse a la falta de personal en Medicina Legal tras el contagio de una funcionaria forense. Por otro lado, Ana Morales, del colectivo «Familiares por una Vida Digna», alerta las condiciones en las que los cuerpos de los reos son entregados a sus familias.

“Al familiar le dan totalmente embalada la caja. Solamente le dan por el reconocimiento, por fotos, porque no se pueden acercar por el tema de la contaminación; ya que tienen ocho días, a veces hasta diez días, en un estado ya putrefacto”, sostuvo.

Ante estos nuevos fallecimientos, la atención se dirige al SNAI, de quien se espera un pronunciamiento oficial.

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