La noche del miércoles 15 de octubre fue notoria la fractura entre las bases y las dirigencias de la Conaie y la FICI. Los pueblos no se sienten representados.
Luego del diálogo entre representantes del Gobierno de Daniel Noboa y algunos dirigentes indígenas de Imbabura, las bases salieron a las calles a buscar Mesías Flores, presidente de la Federación de los Pueblos Kichwa de la Sierra Norte (FICI), para aplicar la justicia indígena, pues mostraron desacuerdo con levantar el paro.
El Tik Tok y el facebook fueron los canales de comunicación del Movimiento Indígena en Imbabura. Ahí se subieron varios En Vivo, donde se evidenciaba las centenas de personas asegurando que las vías continuarán cerradas, mientras no se libere a los 12 detenidos en Otavalo, el pasado 12 de septiembre y no se revea el decreto que eliminó el subsidio al diésel.
“El paro no se ha terminado compañeros, el paro y la resistencia continúa (…) No hay negociación ni acuerdo firmado. En cada pueblo seguiremos resistiendo”, destacó una mujer en medio de decenas de personas que reclamaban la presencia de las dirigencias para pedir explicaciones.
Más tarde, en otro Live, una dirigente de la Unión de Organizaciones Campesinas e Indígenas de Cotacachi (Unorcac) dijo que lamentaba la dirigencia de Otavalo, a cargo de Mesías Flores, que no supo defender la lucha del pueblo.
“Unorcac no se ha vendido, ni nos vamos a vender”, dijo la mujer quien también cuestionó el rol de la alcalde Anabel Hermosa que tras 23 días de paro, apenas salió a defender el proceso de las comunidades.
En otro punto de Imbabura, Pacha Terán convocó al Parlamento de los Pueblos de Imbabura para mantener una reunión este jueves 16 de octubre a las 09:00 en la sede de la FICI para tomar determinaciones.
“Llamamos a las organizaciones sociales, sindicatos, a los estudiantes, choferes, mercados, médicos, artesanos, artistas, el pueblo afroecuatoriano y organismos internacionales”, aseveró.
Terán advirtió que el Gobierno impondrá medidas más fuertes en contra del pueblo y en ese sentido citó un estudio de la Universidad Central donde se habla que la canasta básica llegará a costar cerca de USD 900, mientras otras personas plantean la posibilidad de bajar el salario básico.
“Además, si hablamos de pérdidas veamos la pérdida que genera el Gobierno en el sector petrolero de USD 700.000 diarios desde octubre de 2024. No venga señora (María José) Pinto a hablar de USD 42 millones en pérdidas por el paro”, agregó.
Estas declaraciones se daban, mientras otro grupo de personas acudió a la Alcaldía de Otavalo a exigir a Anabel Hermosa que expliqué su rol en las negociaciones con el Gobierno, ahí la autoridad local recalcó que ella solo acompañó en la mesa y que quienes tomaron las decisiones fueron las dirigencias con los representantes del régimen.
“Quedaron en que cada uno de los líderes iban a ir a las comunidades a explicar los acuerdos y luego deben llevar los planteamientos a las mesas con el Gobierno”, dijo Hermosa en medio de la gente que gritaba: “Nuestros líderes no nos representan, somos más del pueblo”.
En el fondo se escucha la voz de una mujer diciendo que no es culpa de alcaldesa el papel que jugaron las dirigencias.
“No es culpa de ella. Ustedes eligieron a los dirigentes malos”, aseveró.
Cabe destacar que no es la primera vez que las personas muestran su descontento con los líderes de las organizaciones indígenas.
En algunos puntos de Imbabura, donde se cerraron las carreteras, Radio Pichincha diálogo con los comuneros quienes mostraron descontento con el mismo presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), Marlon Vargas.
De hecho, se hizo público un mensaje de una dirigente de Otavalo quien escribió a un chat de prensa que las movilizaciones son de las bases, pese a la débil dirección política de la Conaie y los desencuentros al interior de las direcciones de la Unorcac y FICI.