«Una cosa es mantener el orden y garantizar la libre circulación, y otra muy distinta es desconocer el derecho a la protesta» Noboa optó por actuar de forma autoritaria, recurriendo al uso excesivo de la fuerza. Lo que vive actualmente el país —afirmó el exministro del Interior, Gustavo Jalkh— es el resultado del deterioro institucional, la descomposición del tejido social y una forma de gobernar impulsada por el presidente Daniel Noboa, basada en la confrontación con el pueblo en lugar de la resolución de los problemas nacionales.
Según Jalkh, el Gobierno, en lugar de ejercer una gestión democrática, ha optado por actuar de forma autoritaria, recurriendo al uso excesivo de la fuerza.
“En vez de atender a los más de siete millones de personas en situación de pobreza, a tantas familias que no tienen ni qué comer, ha decidido enfrentar a las organizaciones sociales y a los ciudadanos que reclaman con justa razón. El presidente parece olvidar que la democracia es un ejercicio constante de diálogo y búsqueda de consensos mínimos”, señaló.
El exministro añadió que el Gobierno ha tomado el camino de la represión: “Ha elegido gobernar de forma autoritaria, con una fuerza inusitada, brutal y desproporcionada”.
“Una cosa es mantener el orden y garantizar la libre circulación, y otra muy distinta es desconocer el derecho a la protesta, consagrado tanto en la Constitución como en los tratados internacionales”, advirtió.
Finalmente, Jalkh reflexionó: “Cada época tiene su propio fascismo, pero los aparatos represivos de los gobiernos fascistas actúan de manera idéntica a los de los gobiernos neoliberales”.