La Fiscalía General del Estado comunicó que 39 reos fueron procesados por la masacre que dejó 17 presos asesinados en la cárcel de Esmeraldas.
Los internos enfrentan el delito de asesinato. Según un reporte policial, internos del pabellón C fingieron la muerte de uno de sus compañeros para sustraer las llaves de seguridad y el fusil de un agente que acudió a verificar la alerta, la madrugada del 25 de septiembre.
Con ello lograron salir, y tras forzar las seguridades, atacaron a reclusos de otros pabellones donde estaban miembros de bandas rivales de Los Tiguerones.
Desde la Defensoría del Pueblo de Esmeraldas se difundieron imágenes de cuerpos tendidos, algunos con heridas de arma blanca y degollados que evidencian la brutalidad del ataque.
Fuera de la cárcel, la desesperación creció. Detrás de un cerco de 50 policías, unos 200 familiares clamaron información, muchos entre gritos y llanto, intentando saber si sus parientes están entre los asesinados.