Hasta el momento, las autoridades no han determinado oficialmente las causas de las 14 muertes en la Penitenciaría del Litoral.
14 reclusos fallecieron durante este fin de semana en la Penitenciaría del Litoral (Guayaquil), la cárcel más poblada de Ecuador. Ocho internos fueron hallados sin vida este domingo 14 de diciembre de 2025, sumándose a los seis decesos registrados el sábado.
Sin embargo, según información policial preliminar, los cuerpos encontrados no presentaban signos de violencia provocada por impacto de proyectil o arma blanca. Las víctimas más recientes, cuyos cuerpos fueron levantados el domingo, tenían edades entre 26 y 65 años, y provenían de los pabellones 1, 3, 4, 7, 8, 11 y 12.
Estos 14 fallecimientos se añaden a una tendencia de alta mortalidad, ya que cerca de 20 reclusos fallecieron en la ‘Peni’ solo durante la primera semana de diciembre. En este centro penitenciario, que alberga alrededor de 7.000 presos, las muertes ocurren en medio de una grave crisis sanitaria marcada por brotes de tuberculosis y casos de desnutrición.
La falta de atención médica en la Penitenciaría fue documentada previamente por jueces de Garantías Penitenciarias de Guayaquil. En ese informe -de septiembre de 2025- se advertía que el área de salud estaba saturada de casos críticos.
Los jueces documentaron que varios internos presentaban un estado cadavérico, mostrando signos de caquexia —un indicador de extrema desnutrición y profundo desgaste físico—.
Además, los funcionarios judiciales reportaron la presencia de cadáveres en el policlínico, incluso con moscas, debido a la permanencia prolongada de los cuerpos en el lugar.
En respuesta a la severa crisis sanitaria, un juez constitucional en Guayaquil aceptó parcialmente una acción de protección el 11 de diciembre, solicitada por el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH). El magistrado ordenó que, de manera urgente, se instale una mesa de emergencia penitenciaria para atender la situación.
Pero, desde el orden político, el movimiento oficialista ADN continúa ignorando la crisis carcelaria y, más bien, ahora vuelve a impulsar una iniciativa para eliminar derechos de los presos.